Seguro que ya te has cruzado con ese punto naranja o verde en la parte superior de la pantalla.
Quizás pensaste que era una notificación, algún indicador del sistema o simplemente algo que estaba ahí y nunca le prestaste demasiada atención.
Pero esos pequeños puntos tienen una función bastante importante.
Están relacionados con nuestra privacidad.
Y aunque tampoco significa que tengamos que entrar en pánico cada vez que aparecen, sí creo que todos deberíamos saber qué significan.
El punto naranja no está ahí por casualidad
En el iPhone, cuando una aplicación utiliza el micrófono aparece un indicador naranja. Si utiliza la cámara, el indicador es verde. Y si usa la cámara y el micrófono al mismo tiempo, también veremos el punto verde.
Apple incorporó estos avisos desde iOS 14 como una forma de informarnos cuando una app está accediendo a estos componentes.
Y aquí hay algo que me parece importante.
No deberíamos verlo como una señal de que nuestro iPhone está siendo espiado o hackeado.
El indicador simplemente nos está diciendo que una aplicación está utilizando el micrófono o la cámara.
Por ejemplo, si estás haciendo una videollamada, es completamente normal que aparezca.
Si estás grabando un audio, también.
Si abriste la cámara, evidentemente aparecerá el indicador correspondiente.
El problema sería encontrarnos con algo que no esperamos.
Entonces, ¿cuándo debería preocuparme?
Aquí es donde creo que muchas publicaciones en redes sociales generan confusión.
Ver el punto naranja o verde no significa automáticamente que una aplicación esté haciendo algo malo.
Lo que sí podemos hacer es preguntarnos:
¿Por qué esta aplicación está utilizando mi micrófono o mi cámara?
Si estoy utilizando una aplicación de videollamadas y aparece el indicador, tiene sentido.
Pero si estoy navegando por una aplicación que no debería necesitar el micrófono y aparece constantemente, entonces sí vale la pena revisar qué está ocurriendo.
Y Apple nos permite hacerlo.
Puedes ir a Configuración → Privacidad y seguridad → Micrófono o Cámara para revisar qué aplicaciones tienen permiso y decidir cuáles pueden acceder a ellos.
No tienes que vivir pendiente del puntito
Y aquí está mi opinión.
Creo que tampoco deberíamos convertir estos indicadores en otra razón para tener miedo de nuestro teléfono.
La privacidad no consiste en desconfiar de absolutamente todo.
Consiste en saber qué estamos permitiendo.
Si una aplicación necesita el micrófono porque queremos enviar un mensaje de voz, tiene sentido darle ese permiso.
Si una aplicación necesita la cámara porque queremos tomar una fotografía, también.
Pero si una aplicación tiene acceso a algo que realmente no necesita, podemos preguntarnos si queremos mantener ese permiso.
¿Y en Android?
Por cierto, esto no es cosa solo de Apple.
En dispositivos Android 12 y versiones posteriores, cuando una aplicación utiliza la cámara o el micrófono aparece un indicador verde en la parte superior derecha. Además, al deslizar hacia abajo y tocar el indicador puedes comprobar qué aplicación o servicio está utilizando esas opciones y administrar sus permisos.
Lo bueno es que ambas empresas ahora nos dan mucho más control y visibilidad sobre algo tan delicado como el acceso a la cámara y el micrófono
Un pequeño punto que nos recuerda algo importante
Quizás lo más interesante de todo esto es que esos pequeños indicadores pueden pasar completamente desapercibidos.
Son diminutos.
Están en una esquina de la pantalla.
Y muchas veces ni siquiera nos preguntamos qué significan.
Pero están ahí precisamente para darnos información.
No están para asustarnos. Están para informarnos.
Y creo que esa diferencia es importante.
La próxima vez que veas un punto naranja o verde en tu iPhone, no pienses inmediatamente que alguien está intentando espiarte.
Primero pregúntate:
¿Qué aplicación estoy utilizando?
¿Tiene sentido que esté usando el micrófono o la cámara?
Y si tienes dudas, revisa sus permisos.
Porque la privacidad no es solo que Apple ponga barreras. También es que nosotros sepamos usarlas.
A veces, un pequeño punto en la pantalla puede decirnos mucho más de lo que parece.